+1 809 566 0948 info@centrovidayfamilia.com

Bienestar Emocional

Pensamientos que perturban mi bienestar

Todos tenemos pensamientos acerca de nosotros mismos y sobre todo lo que nos rodea, estos pensamientos aparecen a partir de las conclusiones que hacemos de las situaciones cotidianas. En un gran porcentaje de ocasiones, este tipo de pensamientos hace que suframos de una manera innecesaria, ya que los acontecimientos en sí mismos no son los que desencadenan nuestras emociones sino la interpretación que hacemos sobre ellos. Es decir, cómo los percibimos y de qué modo los interpretamos.

Las emociones las sentimos, están ahí desde que nacemos y no podemos evitarlas, podemos no expresarlas, ocultarlas, pero no dejamos de sentirlas. Si nos fijamos bien, cada una de las situaciones que vivimos en nuestra vida nos hacen sentir  emociones y esto es un hecho inevitable.

Momentos de miedo

En nuestra vida cotidiana hay muchos momentos de miedo, tanto físico, como psicológicos. Todos tenemos miedos  más de lo que nos imaginamos, admitir el miedo es el primer paso para liberarnos de él.

¿Qué pasa con mi autoestima?

La autoestima, es un proceso que se va formando a través de toda la vida, y que incluye a la vez tanto las experiencias personales como las valoraciones externas que constantemente se reciben, en ocasiones estas valoraciones son positivas impulsando y motivando al logro, y en otros casos son valoraciones negativas, que perjudican altamente la imagen personal, sobre todo en la etapa escolar en donde el niño acepta todo lo que se le dice sin separar lo constructivo de lo destructivo.

Como sabemos el ser humano es un ser biopsicosocial que interactúa constante con otros seres. Fuimos creados para vivir en una sociedad e interactuar con nuestros pares, dicha interacción comienza desde que somos concebidos y nos encontramos en el vientre de nuestra madre. Ésta es nuestra primera conexión con el mundo y nuestro primer grupo, en el que tenemos una membresía y somos miembros de un grupo selecto, con normas establecidas, una vez que nacemos pasamos a formar parte un grupo llamado sociedad en el cual también tenemos una membresía quizás menos exclusivas que las que tiene nuestra propia familia.