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Bienestar Emocional

Momentos de miedo

  • Posted on:  Lunes, 17 Julio 2017 19:00
  • Escrito por  Psic. Mary Kamen Murillo G.

En nuestra vida cotidiana hay muchos momentos de miedo, tanto físico, como psicológicos. Todos tenemos miedos  más de lo que nos imaginamos, admitir el miedo es el primer paso para liberarnos de él.

El miedo, es una mezcla de emociones, pensamientos y respuestas fisiológicas que puede llegar a paralizarnos y bloquearnos impidiéndonos hacer algo que desearíamos o deberíamos hacer. Es una emoción primaria y la máxima expresión del mismo es el terror. Además, el miedo está relacionado con la ansiedad.

En general, el miedo es una respuesta normal y necesaria que nos ayuda a evitar aquello que puede ser dañino para nosotros. Por ejemplo, puede evitar que saltes desde una determinada altura y te rompas una pierna; hace que te alejes de un callejón oscuro por la noche, donde podría haber un atracador al acecho.

Nos encontramos con que muchas de las cosas que hacen las personas están motivadas por el miedo. Por ejemplo, detrás de los celos está, a menudo, el miedo al abandono. La persona que bebe en exceso puede estar intentando hacer desaparecer determinados miedos o bien puede beber porque tiene temor a sus propias emociones negativas (como culpabilidad, sensación de fracaso.). La ira es a veces una reacción ante un miedo que no queremos sentir porque nos avergonzamos de él y preferimos enfadarnos con aquello que tememos, atacarlo e intentar destruirlo; así, el miedo a lo desconocido y diferente suele ser el origen de la xenofobia (rechazo a los extranjero), la homofobia (antipatía u odio hacia los homosexuales) y otras reacciones similares.

Aunque estamos hablando del miedo desde un punto de vista general, tenemos que ser conscientes que existen diversos tipos de él. Así, nos podemos encontramos con las siguientes: miedo a los cambios (temor a modificar no sólo su rutina sino también su entorno), a la oscuridad, los animales, las tormentas, a la separación, a ser amado (a), a equivocarnos, a no ser la persona ideal, a no agradar, y así podríamos seguir enumerando una interminable lista de miedos, pues lo cierto es que una de las emociones que más predomina en el ser humano a lo largo de su vida y por supuesto, puede ser de distinta intensidad.

Puede decirse que el miedo resulta desagradable para quien lo padece. Esta emoción, sin embargo, también funciona como un método de supervivencia ya que pone en alerta a las personas que están frente a una amenaza.

Cuando conocemos nuestros miedos, cuando le damos un nombre, es más fácil prevenirlos, todo se hace más difícil cuando lo desconocemos; peor que tener sentirlo es no saber que miedos existen en nosotros. Conocerlos nos ayuda a entender mejor nuestro comportamiento, nuestras decisiones y nuestras vidas en general, porque algunas (o muchas, según el caso) de las cosas que hacemos o dejamos de hacer o las decisiones que tomamos o evitamos tomar, están gobernadas por el temor. Si conoces cuáles son esos aspectos de ti o de tu vida que están controlados por el miedo podrás encontrar algunas respuestas a preguntas como: ¿Por qué hice esto? ¿Por qué siempre me encuentro en esta situación? ¿Por qué no logro alcanzar esta meta? ¿Por qué estoy aquí? O cualquier otra pregunta que suelas hacerte con frecuencia sin hallar respuesta.

Una vez que has aceptado el miedo como algo normal, trata de conocerte mejor a este nivel: descubre qué temes y pregúntate si algunas de las cosas que haces (o dejas de hacer) en tu vida están motivadas por este sentimiento.

Nunca vamos a librarnos del todo del miedo. Por este motivo, es importante aprender a aceptarlo y vivir con él, haciendo aquello que deseamos o debemos hacer a pesar del miedo que sentimos. Es recomendable que asistas a terapia si tienes alguna dificultad o miedo que no te deja avanzar.

Psic. Mary Kamen Murillo G.

Adicciones/farmilia/autoestima

Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: www.psicoactiva.com

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