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Bienestar Emocional

Las emociones y la inteligencia emocional

  • Posted on:  Martes, 08 Agosto 2017 14:13
  • Escrito por  Psic. Mary Kamen Murillo G.

Las emociones las sentimos, están ahí desde que nacemos y no podemos evitarlas, podemos no expresarlas, ocultarlas, pero no dejamos de sentirlas. Si nos fijamos bien, cada una de las situaciones que vivimos en nuestra vida nos hacen sentir  emociones y esto es un hecho inevitable.

En el ser humano la experiencia de una emoción generalmente involucra un conjunto de pensamientos, actitudes y creencias que utilizamos para valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe dicha situación y en como actuamos.

Los humanos tenemos 42 músculos diferentes en la cara, dependiendo de cómo los movemos expresamos unas determinadas emociones u otras. Esto nos ayuda a demostrar lo que sentimos, que en numerosas ocasiones nos es difícil explicar con palabras. Es otra manera de comunicarnos socialmente y de sentirnos integrados en un grupo social.

La capacidad de interactuar con el mundo de forma receptiva y adecuada, conectando las emociones con uno mismo, se llama Inteligencia emocional; saber qué es lo que siento, poder verme a mí y ver a los demás de forma positiva y objetiva.

Esta habilidad de la Inteligencia Emocional, también sirve para expresar y controlar los sentimientos de la manera más adecuada en el terreno personal y social. Incluye, por tanto, un buen manejo de los sentimientos, motivación, perseverancia, empatía o agilidad mental. Justo las cualidades que configuran un carácter con una buena adaptación social.

La buena autoestima, ser personas positivas, saber dar y recibir, ser empáticos (entender los sentimientos de los otros), reconocer los propios sentimientos, ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos, superar dificultades, son algunas de las características básicas y propias de la persona emocionalmente inteligente.

Nos comportamos como nos han “enseñado” a comportarnos. Quererse a uno mismo, ser más  generoso con los demás, aceptar los fracasos, no todo depende de lo que hemos heredado, por lo que hemos de ser capaces de seguir aprendiendo y mejorando nuestras actitudes día a día, aprender a ser más inteligentes emocionalmente, en definitiva a ser más felices.

En cambio, las personas con menos autoestima están mucho más orientadas a la meta de evitar el sentimiento de rechazo, y que las acciones que las exponen a este tipo de peligro causan un malestar que no es compensado por el bien que se cree que se está haciendo

Buena parte de la solución a este tipo de problemas afectivos y relacionales, se realiza con el trabajo de la autoestima, construyendo una idea de uno mismo (un autoconcepto) realista y desacomplejado, aprendiendo a manejar nuestras emociones, para disfrutar de un cuerpo y mente sana, creando bienestar en nuestras vidas.

Es recomendable que asistas a terapia si sientes que no tienes este tipo de control, manejo e inteligencia emocional.

Psic. Mary Kamen Murillo G.

Adicciones/farmilia/autoestima

Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: www.vix.com

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