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Bienestar Emocional

Moverse o ponerse cómodo…

  • Posted on:  Viernes, 06 Octubre 2017 19:11
  • Escrito por  Lcda. Eloisa Agüero H.

En el día a día, nos enfrentamos a situaciones que nos llevan a tomar decisiones, las mismas nos llevarán a un lugar diferente o no, generando un resultado en el individuo y en su entorno. Muchas veces, elegimos desde el miedo a lo desconocido, a lo nuevo, a eso que pudiese llegar a  generarse y, cuando no resulta como lo esperabas, trae consigo  una carga emocional muy fuerte: sentimientos de culpa, tristeza, rabia, frustración.

Entonces, a veces simplemente decidimos quedarnos con lo que se tiene aunque esto no resulte placentero; por ejemplo: nosquedamos en un trabajo que no resulta para nosotros placentero y  donde se va porque hay que ir, elegimos mantener un hogar porque es una responsabilidad aunque no nos sintamos cómodos. Lo mismo puedo suceder con una pareja donde, elegimos quedarnos con alguien  que, por ejemplo, nos maltrata física o verbalmente, donde ya no hay amor, solo existe costumbre y un profundo miedo a quedarse solo e iniciar de nuevo.           

Imaginemos un sofá como forma concreta de visualizar el miedo, en donde nos ponemos cómodos y simplemente  evitamos de alguna forma correr el riesgo y empezar de nuevo. Muchas veces aparecen estos pensamiento: “las cosas van a cambiar, es que no es tan malo como parece, es que es muy complicado, me va a ir mal, quiero seguir luchando…”; acompañado de un torbellino de emociones  y es en ese preciso momento donde es saludable pensar ¿Me pongo cómodo o busco ayuda para poder salir de esta situación que me desagrada?  

Dicen por ahí que detrás del miedo se encuentra la felicidad y en mi experiencia es muy acertado, solo debemos darnos la oportunidad de aprender de nosotros mismos, revisar lo que deseamos, en qué posición nos estamos colocando y qué estamos haciendo para lograrlo. Fisch et al. (1982) dice: “…en las ‘soluciones’ ensayadas por la gente, en los modos específicos con que intentan rectificar un problema, existe algo que ayuda en gran medida al mantenimiento o exacerbación del problema.

Para que una dificultad se convierta en un problema, tienen que cumplirse sólo dos condiciones: a) que se haga frente de forma equivocada a la dificultad; b) que cuando no se soluciona la dificultad se aplique una dosis más elevada de la misma ‘solución'”. Una situación cotidiana puede ser: “cuando estamos armando un mueble y el tornillo no entra con el destornillador, entonces le das con el martillo para hacer que entre de alguna manera sin darte cuenta que puede ser el tornillo equivocado o no está puesto en la posición que debería estar” de la misma forma pasa en nuestra vida insistimos en dar la misma respuesta a esa  situación que nos desagradan, porque muchas veces no sabemos, estamos agotados y sentimos que no podemos más.

Hay un dicho que dice  que “para tener algo nuevo hay que hacer algo que no has hecho nunca”, es así, por qué repetir la misma respuesta si no genera nuevas acciones. Jacobo Moreno decía que la vida es como una obra de teatro donde tenemos la oportunidad de improvisar, de dar nuevas respuestas a diferentes situaciones, donde somos los actores de nuestras propias vida y podemos decidir qué papel queremos desempeñar, aprendes a verte y a ver al otro desde diferentes puntos de vista, también te das la oportunidad de conocerte.

Teniendo en cuenta esta información, podemos decir que este es un proceso interno interesante porque nos lleva a descubrir y generar nuevas respuestas, conocernos y tomar las riendas por completo de nuestra vida, dejando a un lado lo que el otro desea y espera de nosotros, ocupándonos un 100% de nuestras necesidades.

Lcda. Eloisa Agüero H.

Psicólogo Clínico.

Especialista en Dinámica de Grupo

Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: http://ignaciomartineza.com
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