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Familia

Nuevos esquemas familiares

La familia es un sistema en movimiento. La forma en la que se mueven las familias ha ido evolucionando con el paso del tiempo, en la misma medida en que la sociedad ha ido cambiando, creando nuevos recursos y formas de convivir. Es un contexto donde se entrelazan vínculos personales en sus miembros, y dependen en gran medida de la historia de la familia y de lo que se espera social/culturalmente de estos núcleos familiares.

Ya la imagen de una familia donde existen unos padres con sus hijos, ha sido relegada por diversidad de familias. Esto quiere decir que, no necesariamente hay un padre y una madre con sus hijos, sino que se pueden observar madres que viven con sus hijos, o abuelos con los nietos, o hermanos que viven solos porque los padres viven en el extranjero.

De igual modo, las exigencias económicas contemporáneas presionan en gran manera a los padres a tener que trabajar ambos para poder vivir de una manera cómoda y suplir las necesidades materiales de la familia. Tomando en cuenta este proceso de vivencia laboral y económica de los padres, muchas familias crecen bajo la dinámica de que los hijos se queden casi todo el día bajo la custodia de otras personas que no son sus padres.

Esto plantea un modelo de familia, donde la figura de mamá y papá, aunque no estén separados, tengan que pasar mucho tiempo fuera de la casa, donde los hijos van formando su propia dinámica sin ellos, y que podría tener sus repercusiones a nivel del funcionamiento personal de cada uno.

Para prevenir que esto tenga un impacto que no sea saludable en lo hijos, los padres tienen que sacar un tiempo de su agenda para brindar espacio de calidad a los hijos. Pretender volver al modelo antiguo, es muy complicado, porque las necesidades actuales exigen un ritmo de vida productiva muy agitado, pero si es posible reajustar la agenda, tomando en cuenta la responsabilidad que como padres la pareja asumió en algún momento de sus vidas.

Esta responsabilidad es un deber que corresponde a ambos padres. La pareja tiene que ponerse de acuerdo para ver cómo le dedican tiempo a sus hijos, de manera individual, y de manera conjunta. Pasar tiempo juntos como familia, y de igual modo que los hijos tengan la oportunidad de pasar tiempo con papá y con mamá de manera individual.

Es importante crear acuerdos para las situaciones que se presenten con los hijos. Si se deja que las situaciones lleguen sin estar preparados como padres, es muy probable que las crisis generen conflictos muy dañinos para la relación y para la familia en general. Tomar medidas para que la disciplina y reglas de la familia sean planteadas por los padres, y que las personas que cuidan a los hijos respeten estas normas, con el objetivo de que haya uniformidad en los lineamientos que deben seguir los hijos respecto a las personas adultas que están directamente vinculadas con ellos. Esto es lo que garantiza un buen modelo, donde tanto los padres como los hijos se sientan satisfechos respecto al tiempo que los padres no pueden estar con ellos, ya que independientemente de eso también se les brinda tiempo de calidad.

Ramón Emilio Almánzar, MA, MCs
Psicólogo/Sexólogo/Terapeuta Familiar
Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: piensajoven.adsib.gob.bo

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