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Niños y Adolescentes

Estilos de Crianza

  • Posted on:  Jueves, 15 Junio 2017 15:23
  • Escrito por  Msc. Ana Virginia Hernández

¿Qué tipo de padre o madre soy yo?

“Dime el tipo de hijos que tienes y te diré que tipo de padre eres”

Este dicho suena un poco drástico, pero encierra una verdad que a cualquiera le cae como balde de agua fría. Más lo que se busca es hacer un alto, hacer acto de conciencia para evaluar nuestro rol de padres y reaprender de ser necesario en búsqueda de mejorar la armonía familiar.

A varios padres nos pasa que en determinada etapa de desarrollo de nuestros hijos, nos encontramos como impotentes para sobrellevarlos, más por carecer de herramientas que por no querer hacerlo, desgraciadamente quisiéramos hacer una gracia y paradójicamente nos sale una morisqueta. A cuantos padres nos pasa que nos preguntamos en determinada ocasión ¿qué me pasó, que hice?, y desearíamos no haber actuado de tal forma. Pero, ¿por qué sucede esta distancia entre lo que quiero a lo que puedo hacer? La respuesta es porque nos desenvolvemos como padres en primera instancia imitando lo que vimos de pequeños en nuestros propios progenitores.

Esas reminiscencias son los primeros auxilios que nos sobrevienen cuando buscamos salvar a nuestros hijos, pero nos son a veces de poca ayuda cuando nos chocamos con la realidad de que estamos frente a personas, sociedad, estímulos, entre otras variables, completamente diferentes que nos obliga a reaprender nuevas técnicas para implantar, modificar u orientar la conducta de nuestros hijos.

Por consiguiente, he aquí una alternativa para nutrir mi dinámica de propiciar el afecto y la autoridad hacia nuestros hijos. En primera instancia es importante saber que existen estilos de crianza y hacerse una auto-revisión que nos permita visualizar nuestra propia debilidad o fortaleza, más con la finalidad de nutrirme y adoptar un nuevo modelo de ser necesario que quedarme con la información sin actuar en consecuencia, sabiendo que los hijos son muy nobles y un cambio positivo por parte de nosotros siempre va a influir en beneficio de estos, ya que seremos padres de por vida.

Entonces, tenemos que existen tres estilos de ser padres uno Autoritario, el otro Permisivo y un tercero que es Democrático. A continuación se le presentarán unas preguntas tomadas de un artículo de la revista online La Nueva Familia, que si responden con franqueza, aclararán el panorama hacia donde tiende su estilo de crianza identificándose con estos ejemplos:

1. Cuando estoy nervioso(a) o estresado(a) grito o me enojo con mis hijos.

P. No haría algo así porque sería una guerra de gritos.

A. Aunque intento no logro controlarme y lo hago frecuentemente.

D. Si lo hago empeoraré mi situación, así que trato de evitarlo y si sucede pido disculpas.

2. Después de un día difícil, estás en casa, ya es tarde y tu hijo(a) no ha hecho sus obligaciones, tú…

P. Respiro profundo y me siento junto a él para confrontar el asunto.

D. Respiro profundo y antes de confrontarlo me despejo entrando un rato al internet, viendo la televisión, haciendo ejercicio, comiendo, entre otros.

A. Siempre respiro, así que cuál es la necesidad de hacerlo ahora, él sabe sus obligaciones y las consecuencias, así que voy directo a las consecuencias.

3. Cuando estás con tus hijos en casa y te piden jugar, usualmente tú…

A. Trabajo también en casa, así que me ocupo de lo que tengo que hacer y lo que menos quiero es jugar.

P. Dejo cualquier cosa que tenga que hacer o esté haciendo para jugar a lo que me piden.

D. Depende de lo que esté haciendo juego o no con ellos.

4. ¿Cuál de estas frases va más contigo?

D. La educación, como todas las cosas, requiere de negociación.

A. La disciplina y la obediencia son lo más importante en la educación.

P. La educación no puede lograrse si no hay libertad total para ser lo que se quiere ser.

5. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones se aplica mejor a tus hijos?

A. En cuanto aparezco por la puerta y está muy entretenido con el videojuego, sabe que lo debe dejar para hacer su tarea y corre a hacerla.

P. En cuanto aparezco por la puerta y está muy entretenido con el videojuego me dice: -No me interrumpas cuando estoy jugando porque pierdo.

D. En cuanto aparezco por la puerta y está muy entretenido con el videojuego me dice: -Tú dijiste que podía jugar cuando terminara la tarea, así que eso hago, y procedes a revisarla.

6. Estás hablando por teléfono con alguien importante. Uno de tus hijos comienza a jugar, hablar y moverse mucho cerca de ti, ¿qué haces?

D. Tapo la bocina del teléfono para pedirle que guarde silencio un momento y me permita hablar con la persona.

A. Lo miro fijamente y ya sabe que debe callarse.

P. No me impide seguir hablando con la persona, si puedo me retiro; además si le digo que se calme, de todos modos no me haría caso.

7. Siempre espero lo peor al llegar a casa.

A. Frecuentemente.

P. De vez en cuando.

D. Rara vez.

Si sumas mayorías (A), podrías ser un padre o madre que tiende a ser autoritario: quiere decir que tu estilo de crianza es muy rígido y puede ocasionar ciertos conflictos en tu relación familiar.

Si sumas mayorías (P), podrías ser una madre o padre permisivo: los límites no son lo tuyo, quizá temes a la confrontación con tus hijos; pero te habrás dado cuenta que si tu estilo continúa así, tu relación familiar se verá muy afectada.

Si sumas mayorías (D), podrías ser una madre o padre democrático: confías en las capacidades de tus hijos y las tuyas para la educación, los contratiempos y tropiezos se arreglarán con una adecuada comunicación y en confianza de que en el tiempo se darán los cambios que esperas.

Continuando en esta misma sintonía, pasaremos a detallar las características más comunes de cada estilo de crianza y las posibles consecuencias en la personalidad de nuestros hijos:

El estilo de crianza Autoritario se caracteriza por ser un estilo muy estricto e inflexible, no toma en cuenta la participación de los hijos en el proceso de la crianza y la toma de decisiones, e impone reglas muy rigurosas y castigos severos.  Estos son los padres que disciplinan a sus hijos y no les señalan el porqué de sus decisiones, se les dificulta encontrar el momento para propiciar el afecto y la comunicación, simplemente dicen: -¡esto es así porque yo lo digo y punto!

Este estilo de crianza podría generar en los hijos:

-       Timidez

-        Inseguridad

-       Dependencia

-       Frustración

-       Rebeldía

El estilo de crianza Permisivo es aquel en el que los progenitores les demuestran afecto a sus hijos, no les exigen que cumplan con ciertas pautas como por ejemplo: llegar a la casa a cierta hora, en el caso de los adolescentes, o el acostarse temprano cuando son niños pequeños, o no imponen sanción inmediatamente ocurrido una conducta negativa. Propician el afecto a sus hijos con bajo compromiso más allá de eso, solamente les demandan el cumplimiento de algunas reglas y no de modo constante.

Este estilo de crianza podría generar en los niños:

-       Impulsividad

-       Abuso de sustancias

-       Baja autoestima

-       Desinterés

-       Ansiedad

-      

El estilo de crianza democrático se caracteriza porque a pesar de que se ejerce control sobre los hijos, se les da la confianza de poder expresarse y tomar parte en el proceso de implantar las pautas en el hogar.  Aquí, la comunicación cobra un valor muy importante.  Se le da al niño la oportunidad de sentirse que es parte del núcleo familiar, a la misma vez que se le enseña que hay que seguir unas reglas dentro de ese mismo grupo o entidad, funcionan como un equipo donde las partes están integradas, que les ayudarán más adelante a integrarse en la sociedad. 

Este estilo de crianza podría generar en los niños:

-       Alta autoestima

-       Seguridad en sí mismo

-       Liderazgo

-       Asertividad

-       Expresividad

Y para cerrar vamos a reseñar algunas consideraciones de cómo puedo modificar mi estilo de crianza:

-       Su hijo o hija merece respeto, no intente pasar por encima de él o ella. No busque que le haga caso solo por miedo o porque usted lo ordene, ya que debe guiarse más porque es necesario que lo realice y para ello se le debe explicar el motivo. De este modo el niño aprenderá a desarrollar su criterio y propia voluntad para hacer las cosas, sin necesidad de recibir indicaciones.

-       Sea justo. Aplique una sanción justa cuando se debe y elogie cuando el niño lo merezca.

-       Conversen directamente, cada vez que hablen mírense a los ojos, practiquen tanto la comunicación verbal como la no verbal, por medio de expresiones o gestos, en los que el cuerpo sea el principal camino para comunicar lo que piensa.

-       Desarrolle la confianza en el niño, transmítale ideas positivas tales como ¡tú puedes!, ¡no te rindas!, ¡vamos hijo!, ¡adelante!, además fomenta un alta autoestima en los hijos.

-       Fomente la expresividad siendo expresivo con el mismo niño, diga diariamente frases ¡como te quiero!, ¡eres un buen hijo!, ¡qué bien lo has hecho!, ¡estoy orgulloso de ti!, para que reconozca que es valioso y se motive a seguir en esa línea las conductas positivas y también sea capaz de expresar sus emociones sin ningún tipo de temor.

-       Juegue con su hijo y compartan actividades dinámicas en conjunto con la familia; más importante que matricular al hijo o hija en diversos cursos de verano, es realizar deportes con ustedes los padres.

-       Nunca olvide buscar ayuda profesional que lo asesore o le oriente en el tema. Aprender no solamente implica leer, sino actuar en función de unir fuerzas para lograr cambios positivos.

Msc. Ana Virginia Hernández

Profesora de educación especial, mención dificultad de aprendizaje,

Magister en orientación de la conducta.

Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: danitzarojasgenao.blogspot.com

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