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Niños y Adolescentes

Ansiedad patológica

La ansiedad, es decir la respuesta fisiológica y emocional de nervosidad, inquietud o preocupación que se siente con relación a estímulos percibidos como amenazantes, inseguros o peligrosos, es completamente normal en el ser humano. De hecho, sirve de sistema de alarma para protegernos de peligros reales y es la base de la reacción de lucha o huida esencial para la regulación del estrés. En ese sentido, es bastante normal sentirse nervioso al momento de completar un examen o de tomar una decisión importante. Lo que distingue la ansiedad patológica es la intensidad y persistencia de sus síntomas, los cuales son difíciles de controlar y se vuelven crónicos o muy frecuentes.

Una de las mayores preocupaciones de los padres, cuando tienen más de un hijo es la relación que establecen los hijos entre ellos, porque muchas veces tienen que ser árbitros de las constantes peleas y discusiones entre estos, llegando a consulta con frecuencia porque ya no pueden más, que no entienden como dos hermanos pelean tanto, que han agotado su paciencia y no saben cómo manejar la situación.

Debemos tener en cuenta que el jugar es para los niños una actividad básica y desde su punto de vista muy importante y que representa un “como sí…”, esto quiere decir que aunque el juego es ficción representa la vida real. El ejemplo más claro lo tenemos cuando los niños juegan a “papás y mamás”, a los “médicos” o a los “maestros” en realidad están reproduciendo un aprendizaje social con todas sus normas de conducta y valores incluidos.

La importancia de la respiración en el habla

Es muy común dentro de la terapia del habla, la práctica de los ejercicios de respiración para la reeducación o rehabilitación de ciertas alteraciones que el niño pudiera presentar, como es el caso de la dislalia, la disartria, la tartamudez, las alteraciones de la voz y otras.

¿Podría ser ansiedad?

Cuando se trata de ansiedad muchos se refieren a una persona con preocupaciones excesivas o exageradas. Aunque eso corresponde al criterio diagnostico principal del trastorno, su manifestación también tiene que estar acompañada de síntomas físicos o cognitivos importantes, los cuales muchas veces nos escapan. En niños especialmente, síntomas de ansiedad pueden ser erróneamente interpretados como síntomas de un déficit de atención o un intento de parte del niño a desafiar la autoridad. Por lo tanto, es importante que padres como adultos en general comprendan las diversas formas en que los síntomas de ansiedad pueden presentarse en los niños.