+1 809 566 0948 info@centrovidayfamilia.com

Niños y Adolescentes

Los amigos imaginarios nacen para satisfacer las necesidades del niño/a que el medio ambiente no les ofrece. Esto se da regularmente ante de los seis años; y las razones más comunes se deben a la falta de socialización, niños y niñas que no tienen hermanos/as, cuando todavía no asisten al colegio o que conviven en un ambiente de adultos.

Hablar de la muerte es una tarea difícil para muchos, sobre todo si se trata de un ser querido que ha partido y nos toca ser quien le informe a los niños.
En ocasiones, por nuestros propios temores de no saber qué decir o cómo decirlo, no saber cómo reaccionar frente a las emociones del niño, temor a no poder “ser fuertes” y llorar frente a ellos, nos encontramos en una encrucijada sobre qué hacer en ese momento. Es aquí cuando muchas veces creamos historias, cuentos, mentiras y surgen los secretos familiares que tantas consecuencias emocionales negativas tienen. La intención tras estos secretos es “proteger” al niño, cuidarlo de que no sufra, que viva como si nada estuviera pasando. Otras veces nos acomodamos evadiendo nuestros propios sentimientos frente a la pérdida.

Frecuentemente llegan a consulta padres con niños de 2 a 3 años que apenas hablan, sin embargo la dificultad no es producto de un diagnóstico como el de autismo, pérdida auditiva o diagnósticos similares que acarrean en sí un problema para el desarrollo de una comunicación efectiva. La mayoría son niños típicos cuyo diagnóstico primario es un retraso en el desarrollo del habla y lenguaje. La magnitud del problema es tan significativa que comenzamos a indagar posibles causales, no para el diagnóstico, sino para la severidad del mismo.

Las nuevas tecnologías se pueden usar para acercarse a sus hijos, niños, adolescentes y jóvenes, y además aprovechar para que ambas generaciones disfruten de las oportunidades que brindan este tipo de herramientas.

¿Y para qué un papá?

En las sociedades sobre todo latinas es muy común escuchar a mujeres que dicen que son madres y padres de sus hijos, que se hinchan de orgullo al decir que no necesitan un hombre que las apoye en el proceso de crianza, que sus hijos no van a depender de nadie, que ellos crecieron bien solo con su apoyo…. Una cifra sumamente alarmante es que en América Latina uno de cada tres niños crece con la ausencia del padre.