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Parejas y Sexualidad

“Es como un fuego que me quema” El Dolor Emocional

  • Posted on:  Miércoles, 14 Febrero 2018 14:14
  • Escrito por  Licda. Mabel Mejía

En estos últimos meses, diciembre, enero y febrero, las consultas psicológicas y demandas terapéuticas han fluctuado en un paralelo amplio entorno al dolor emocional que causa una ruptura amorosa, éste paralelo incluye frases como “siento un fuego, doctora, uno que me quema el pecho” en la que en este caso, la empatía terapéutica empieza a funcionar apelando a la memoria para recordar cómo se siente una quemadura, que, en el momento en que se logra conectar con la sensación, te descubres haciendo una mueca de dolor, que inmediatamente te ubica en la sensación de él o la paciente. Esta mujer que cito estaba sentada frente a mí y acompañaba esta frase con las manos puestas en su pecho, lloraba “estoy mal, esto no es normal, me duele”

Fue fácil ponerse en sus zapatos y cuando veía su lenguaje corporal y las expresiones de su cara podía notarse como si estuviera sufriendo, en realidad, el dolor físico de una quemadura, se echaba hacia delante como si se estuviera sosteniendo un pecho que de verdad le dolía, como cuando nos quemábamos un dedo y lo sosteníamos, como si nuestra mano tuviera el poder de sanar el dolor o evitar que se expandiera.

Pero si, de verdad le dolía, gracias a la tecnología, se ha podido observar el comportamiento de nuestro cerebro y su influencia en el corazón como órgano principal de nuestro cuerpo, estas observaciones han impacto positivamente el accionar de la Terapia Psicológica teniendo como base además de la mirada sistémica o conductual, una mirada bilógica del comportamiento de las emociones.

Un equipo de neurocientíficos de la Universidad de California Los Ángeles, (UCLA) logró demostrar mediante un estudio, cuales partes del cerebro se mueven cuando sentimos dolor físico y concluyeron, por medio de escáneres cerebrales, que, el cerebro, que dicho sea de paso, es un órgano admirable, procesa de la misma forma y en el mismo lugar (corteza singular anterior) el dolor que una persona siente al ser rechazada que el que siente cuando recibimos un dolor físico.

El cerebro de esta mujer, asoció éste dolor emocional, al de una quemadura, y de verdad, para su cerebro, su pecho se quemaba, por tanto así lo sentía, cuando le expliqué, que era normal que sintiera este dolor, por las bases del estudio que mencioné anteriormente, pudo entenderlo y a su dolor le pudo quitar la confusión, sin embargo, después vino la pregunta mágica “que puedo hacer para que no me duela” , le pregunté que qué era lo primero que hacíamos si se nos quemaba un dedo, lo llorábamos, lo sufríamos, incluso era probable que quisiéramos darle una patada a la estufa o estallar el encendedor que nos causó la quemadura, nos llenábamos de rabia como respuesta natural, pero después mirábamos nuestro dedo con compasión y lo cuidábamos para que no se volviera a quemar, también era probable que la quemadura ameritara “ir al doctor” y era exactamente lo que ella estaba haciendo con su pecho, lo tuvo en sus manos, reconoció lo que sentía, trató de encontrar respuestas, las que estaban allí pero no supo organizar y finalmente asistió a terapia porque le dolía y lo quería cuidar, ella quiso ser responsable con su pecho y su dolor.

Es muy probable que después de una ruptura amorosa, nos sumamos en un estado de confusión, dolor, búsqueda desesperada de respuestas e incluso culpabilizacion que nos puede sumir en una peligrosa depresión, siempre hay que estar atentos a lo que pasa con nosotros o nosotras y nuestro mundo emocional y asumamos la responsabilidad de sentirnos mejor sabiendo que es más difícil reconstruirse solo.

Licda. Mabel Mejía

Psicóloga, Terapeuta Familiar

Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de http://www.almacuerpoymente.com

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