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Parejas y Sexualidad

La ruptura de una relación de pareja, implica un proceso de reajuste a esa nueva realidad, lo cual se conoce como duelo. Dicho proceso cursa diferentes etapas las cuales pueden traer consigo cambios emocionales significativos a la persona que lo atraviesa, dentro de estos se pueden presentar: tristeza, depresión, ansiedad, insomnio, irritabilidad, llanto, alteración del patrón del sueño, cambios en el apetito, falta de concentración, entre otros.

Yo después de ti

La boda, el cortejo, las flores, la celebración y las risas parecen recueros lejanos cuando una persona decide terminar una relación y se divorcia. Esta separación puede ser causa por un sin número de situaciones como son la infidelidad, la desconfianza, la violencia intrafamiliar, cuando se termina el amor o simplemente los cónyuges se dan cuenta que sus caminos van por rumbos distintos.

Lo quiero, pero no siento nada

Es frecuente que a la consulta lleguen mujeres con la preocupación y discurso de que aman a su pareja pero que al tener relaciones sexuales no sienten nada.  Relatan vivir esta situación con culpa, vergüenza y miedo; el hombre al enterarse de esta situación cuestiona a la mujer sobre si ya no le ama o si existe alguien más en su vida.  Otros sin embargo, cuestionan su capacidad de ser buenos amantes o no.

Una Nueva Forma de Amar

  • Viernes, 28 Octubre 2016 20:14
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Lidia asiste a consulta convencida que lo mejor es separase de su esposo. Ella expresa las pocas cosas en común que tienen, que ya ni hacer el amor es tan divertido, el día a día es una rutina y se ha incrementado todo lo negativo desde que ha retomado conversaciones con su primer amor.

Comunicación en la pareja

En ocasiones esperamos que nuestra pareja adivine nuestras necesidades, deseos, gustos, inconformidades, y cuando no lo hace nos quejamos, acusamos, comparamos creando un malestar en la dinámica de la relación que provoca un distanciamiento afectivo en la misma. Entramos en un juego en el que callo como forma de comunicar un mensaje de inconformidad que aumenta la hostilidad en la relación. Pensamos que es una buena forma de hacerle saber al otro que algo pasa conmigo, sin embargo lo que logramos es acumular resentimiento, rabia, dolor; sentimientos que eventualmente buscarán un camino para hacerse notar, y muchas veces es una salida hiriente que utilizamos para dejarlos salir. Esto sucede porque lo que no se comunica de una forma adecuada, asertiva, se acumula creando tensión hasta detonar en agresiones verbales  hirientes que crean actitudes de frialdad, distanciamiento, desamor e incomprensión en la pareja.