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Violencia

Entendiendo el ciclo de la violencia intrafamiliar (parte 1)

  • Posted on:  Lunes, 29 Agosto 2016 15:55
  • Escrito por  Evelyn González

Entender cómo opera la estructura de una relación violenta es fundamental para conocer el funcionamiento de la mujer maltratada y del hombre que agrede en este tipo de relaciones.



El ciclo de la violencia tiene tres etapas fundamentales: acumulación de tensión, explosión y luna de miel. En la acumulación de tensión quien agrede (que por lo general, suele ser el hombre, de acuerdo a las estadísticas) se molestará por cualquier evento que él interprete que lo provoca: “no encontrar la cena a tiempo” “que un hombre haya mirado a su mujer” “que no haya llegado a tiempo” “que los niños no le dejen dormir” “que la casa esta desarreglada”; en esa etapa la ira es la emoción que comenzará a mostrarse a través de muecas, respiraciones profundas, y músculos faciales muy rígidos.

 La víctima opera bajo tres ejes fundamentales, piensa: “qué puedo hacer yo para evitar esta situación” “Qué va a pasar hoy”. El sentimiento que acompaña a la víctima es el miedo intenso a lo qué puede pasar. Comienza a actuar tratando de evitar la situación o evento violento. Fisiológicamente puede experimentar desde temblores, dolores de cabeza, tensión en los músculos y en sus extremidades, respiración entrecortada porque, el miedo impactara todo su sistema nervioso central.

En la etapa de la explosión, quien agrede ha aumentado la ira, que como lo llama Louan Brizendine, es una auto catalítica, esto quiere decir, que es alimentada por sí mismo. Él la alimenta mentalmente: “ella me hace las cosas de maldad” “ella a mi no me respeta” “en esta casa no se me respeta, no me obedecen y yo soy el hombre de esta casa”. Como esa ira es alimentada por sí mismo, no necesita que exista una situación que como el justifica, le provoque. En esta etapa quien agrede insulta, pega, descalifica, degrada (escupe, le quita la ropa para revisarle el cuerpo…puede introducirle dedos en su vagina) puede violentarle sexualmente.
Para la víctima la experiencia emocional del miedo es mucho mayor, se desborda. Es miedo intenso a que ocurra lo peor. En esta etapa, dependiendo de cómo gestiona sus recursos de defensas, tratará de correr, de decirle que no le pegue, de proteger a sus hijas e hijos, si los tiene.

En esta etapa algún hijo puede  participar  dependiendo de si es el hijo que se identifica con la victima que le llama Jorge Barudy el hijo en la posición de abogado defensor o bien puede ser lo hijos que a nivel colectivo intentan ayudar a la madre.

Etapa de luna de miel: por supuesto quien agrede se desresponsabiliza de su conducta violenta, los ejemplos más claros de esta desresponsabilización son “yo no lo quise hacer, tu sabes como yo me pongo, perdóname, no lo vuelvo a hacer, pero si tú sabes cómo me pongo, no deberías provocarme”. Reconocer esto es importante porque en este proceso quien agrede le está haciendo ver a la víctima, que ella hizo algo que provoco, que pauto la acción violenta de parte suya.

En esta etapa la mujer maltratada se culpa, se responsabiliza y asume que algo hizo ella mal, que algo anda mal en su estructura de personalidad o en sus acciones que lo provocan.

Es importante entender que muchas mujeres pudieran decir que esta luna de miel ellas no la viven. Algunos hombres que agreden piden perdón, otros ofrecen viajes, comprar cosas en la casa, otros sencillamente hacen silencios en la casa y lo que se ocurre es que la mujer quien le busca, es quien pauta la cercanía emocional. Lo que sí está claro es que en esta etapa hay una baja de tensión en el hombre que, confunde a la mujer.

Evelyn González
Psicóloga Clínica. Terapeuta Sexual y de Parejas.
Especialista en Violencia Intrafamiliar.
Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: psicologia-salud.com

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