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Artículos

Como sabemos el ser humano es un ser biopsicosocial que interactúa constante con otros seres. Fuimos creados para vivir en una sociedad e interactuar con nuestros pares, dicha interacción comienza desde que somos concebidos y nos encontramos en el vientre de nuestra madre. Ésta es nuestra primera conexión con el mundo y nuestro primer grupo, en el que tenemos una membresía y somos miembros de un grupo selecto, con normas establecidas, una vez que nacemos pasamos a formar parte un grupo llamado sociedad en el cual también tenemos una membresía quizás menos exclusivas que las que tiene nuestra propia familia.

Entre las herramientas indispensables del maestro para llevar a cabo su quehacer se encuentran la preparación académica, la vocación y aunque poco nombrada pero si muy utilizada: LA VOZ.

Unas de las mejores forma de evitar recaer en el consumo adictivo, es identificando los pensamientos que nos pueden llevar a ello, como los son los adictivos; Trabajar para equilibrar estos pensamientos te ayudan a mantener la fuerza de voluntad para construir tu nueva vida.

“Vencer y perdonar es vencer dos veces.”

Pedro Calderón de la Barca.

El cuerpo como instrumento del placer

Al momento de hablar sobre el concepto placer de manera inmediata pensamos en cuerpos desnudos y en una posición coital, es decir, en penetración; esto se produce sobre todo en una sociedad que genitaliza el acto sexual.

Esto significa que dividimos el cuerpo y lo sectorizamos en función de la activad a realizar y  nos olvidamos que el cuerpo se mueve de manera integral.  Dentro de  nuestro sistemas de creencias nos han enseñado que el concepto placer es “malo, sucio o pecaminoso” esto sobre todo si se asocia a la sexualidad.