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Cómo manejar las rabietas o berrinches

Durante los primeros años de vida, desde los 2 hasta los 5 años, las rabietas son muy comunes. Muchos autores las describen como un momento de “desborde emocional”, ya que el niño/a vive una emoción de manera muy intensa y reacciona de esa misma manera. Es de esta forma que los niños expresan su frustración, por lo que es parte normal de desarrollo.

Desde muy temprana edad podemos ver como muchos pequeños insisten en hacer las cosas por si solos sin querer ayuda de los adultos, como cuando quieren sostener la cuchara para comer o ponerse los zapatos de su preferencia, ¿lo has notado? En estos casos, ellos también quieren experimentar ese sentimiento de gratificación de poder realizar ciertas acciones por si mismos de forma independiente. Lo que puede conllevar un proceso de ensayo-error, que les llevará a aprender y perfeccionar la técnica para el desarrollo óptimo de las tareas.

En estos últimos meses, diciembre, enero y febrero, las consultas psicológicas y demandas terapéuticas han fluctuado en un paralelo amplio entorno al dolor emocional que causa una ruptura amorosa, éste paralelo incluye frases como “siento un fuego, doctora, uno que me quema el pecho” en la que en este caso, la empatía terapéutica empieza a funcionar apelando a la memoria para recordar cómo se siente una quemadura, que, en el momento en que se logra conectar con la sensación, te descubres haciendo una mueca de dolor, que inmediatamente te ubica en la sensación de él o la paciente. Esta mujer que cito estaba sentada frente a mí y acompañaba esta frase con las manos puestas en su pecho, lloraba “estoy mal, esto no es normal, me duele”

Tengo VIH…sigo siendo humano

“Yo no soy VIH…soy pendenciero, amiga, amorosa, distraído, divertida, zurdo, ocurrente, obsesivo, trabajadora, bonachón…Soy más que el VIH” (Anónimo)

Hipocondría

CADA VEZ QUE SIENTO ALGO EN MI CUERPO ME ALARMO POR CREER QUE ES UNA GRAVE ENFERMEDAD: HIPOCONDRÍA.

Un temor intenso a estar padeciendo una enfermedad grave puede llegar a interferir con nuestro desenvolvimiento diario, podemos pasarnos todo el tiempo pendientes a las sensaciones en nuestro cuerpo e imaginar ¿qué podría estar pasando? Lo que nos lleva a realizarnos múltiples análisis y visitas a diferentes médicos para asegurarnos de que así no sea, saliendo siempre todo negativo y con la gran duda de ¿qué pasa?