Divorcio Emocional, ¿Cómo detectarlo?

Divorcio Emocional, ¿Cómo detectarlo?

Cuando dos individuos se unen crean una tercera entidad “la Pareja”, formada por dos modelos particulares de actitudes y creencia que dependiendo de su grado de madurez pueden enfrentar los procesos de crecimiento y crisis sin mayor dificultad que la readaptación o negociación para establecer una dinámica saludable en su interrelación diaria.

Durante el transcurso de una relación de pareja, la FORTALEZA Y EL COMPROMISO de trabajar por la relación se somete a prueba en circunstancias propias de las etapas de la vida a la que nos sometemos cuando iniciamos la formación de nuestro núcleo familiar. Uno cree casarse para toda la vida pero el reto no se hace esperar. Viene el noviazgo, la formación de la pareja, y junto al matrimonio o la unión la llegada de los hijos, con nuevos roles y retos que asumir.

Las altas demandas externas al hogar, lo conflictos en el trabajo que son traídos a la casa, los asuntos no resueltos con tu pareja y el agobio del día a día, sumándose, en ocasiones, la demanda de los hijos y los roles que asumimos como padres… son circunstancias que cambian la dinámica en la relación de pareja.

Últimamente, y producto de las nuevas exigencias de hoy, las parejas parecen invertir más en su mundo individual y en sus roles como cabezas de familia, olvidando casi por completo lo importante de mantener la “pareja” viva. La mujer se convierte en madre y el hombre en proveedor, ambos pueden olvidarse de ese vínculo afectivo si no lo fomentan regularmente con momentos de intimidad, gratitud y reconocimiento entre ellos. Pierden su espacio y comienza un distanciamiento emocional y “físico” viviendo bajo el mismo techo.

Entonces, llegan las preguntas ¿qué hice mal? ¿Cuándo comenzó a cambiar la relación? ¿Se ha enfriado mi relación de pareja? al notar que las cosas marchan de manera muy diferente. Si uno o ambos miembros no logran ver las señales de estos cambios negativos que generan distancia y desamor en la pareja al punto de separarlas, lo emocional se convierte en un hecho con el divorcio legal.

¿Cuales señales tienes que aprender a ver para evitar que esto ocurra?

  1. Los proyectos dejan de ser cosa de dos y se inicia la individualidad como pauta predominante de las decisiones de pareja. Puede ser que ocurra de manera espontanea y sin notarlo este ignorando las consecuencias y emociones en tu pareja.
  1. Se pierde la reciprocidad y la competencia se abre campo. Las comparaciones tienden a ser una pauta en la lucha de poder, y mal utilizadas como herramientas de ataque.
  1. Las necesidades particulares de uno están por encima de las necesidades de la pareja. El proyecto común se pierde.
  1. Su hogar puede convertirse en una casa de huésped. Vivir bajo el mismo techo no asegura la convivencia, la intimidad disminuye bastante, y puedes tener la sensación de estar durmiendo con un amigo o amiga llegando a cuestionar la pasión o el amor que sientes hacia tu pareja.
  1. Las conversaciones disminuyen, no hay espacio ni tiempo para tener citas, las excusas están en primer lugar al momento de buscar espacios de intimidad y complicidad propios de una relación de pareja sana.
  1. El sexo puede mermar, e incluso usarse como un arma para lastimar cuando cohibimos a la pareja de la relación sexual. También se tiende a elevar los niveles de conflicto, trayendo del pasado reclamos o incluso, buscar en el presente elementos de conflicto en la relación para provocar malestar.
  1. La intromisión de terceros en la relación. Notar que estamos más pendiente de las tentaciones fuera del matrimonio que buscar aumentar la pasión dentro de casa.

Si sientes que cada vez son menos los momentos, las palabras, las caricias, y el sexo y notas que todo puede a veces sentirse como algo normal en la relación, pasando desapercibido como elementos de alerta, es mejor sacudirse y tomar cartas en el asunto. Detener a tiempo un proceso de distanciamiento emocional puede evitar un desamor futuro y una ruptura.

No hay mejor momento para expresar el amor que él ahora, los pequeños detalles suelen ser los más importantes. Se persistente y consistente en alimentar física y emocionalmente tu relación de pareja para que puedan disfrutan de una relación sólida. Cuando se es pareja, se debe cuidar y atesorar las actividades de la pareja, el vínculo afectivo, el nutrirla emocionalmente. Depende de la decisión que tomes, podrás hacer la diferencia en el desenlace, huir o luchar.

 

Dra. Patricia Reyna

Médico, Terapeuta Familiar y de Parejas

Centro Vida y Familia Ana Simó

Imagen tomada de: orientacionciac.wordpress.com